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miércoles, abril 13, 2016

MUNICIPIO BAITOA, TIERRA DE LOS POLICIAS ACOSTADOS.


ESTAMOS HUERFANOS DE AUTORIDADES.

Estamos huerfanos de autoridades, estamos sin cultura de educacion vial, y asi lo pone en conocimiento que teniendo el tramo carretero Baitoa,,,Santiago  17.9 km, hay en el 32 reductores de velocidad o policias acostados, esto casi todos con un mal criterio de contruccion segun dicta la ley de los mismo...

Es abucivo la forma en que personas con nada de conocimientos sobre la materia construye sin piedad los molestoso, peligrosos y destructores muros, que en vez de ayudar lo que estan creando problemas y peligro a las comunidades del recien creado Municipio Baitoa.
 Es preocupante que las autoridades permitan estos abucivos reductores de velocidad en el corto trayecto de la carretera de Baitoa, que ahora la esta haciedo mas lejos de la provincias de Santiago.
AGUAITABAITOERA.COM
CORREKAMINO DOMINICANO
  
Según el urbanista Erick Dorrejo, los reductores de velocidad son la consecuencia de dos errores, que consisten en la debilidad de la educación vial ciudadana y la falta de una planificación en el diseño de las vías de nuestro país. “El reductor de velocidad viene a suplir el incumplimiento de la Ley y la deficiencia en la construcción de la ciudad. Lo que pasa es que nuestras ciudades están diseñada para el transporte motorizado, no peatonal”. Reflexionó en que si en lugar de colocar reductores de velocidad, existiera un apego al cumplimiento de la Ley de Tránsito Terrestre además de fuerza de voluntad de las autoridades en hacerla cumplir y un ordenamiento territorial que regule las la construcción de las edificaciones, se estaría contribuyendo a que no se tenga que incurrir en la instalación de estos mecanismos.que las escuelas deben estar localizadas en vías de poca amplitud, que permita simplemente carriles, donde los conductores no anden a alta velocidad. 

Para evitar accidentes en puntos, donde la alta velocidad representa un peligro a sus propios habitantes, sin importar que tan sofisticada o estigmatizada sea la zona, algunos residentes encuentran “soluciones”, por sí mismos, en un poco de asfalto tirado sin ninguna regulación por encima del nivel de la calle. -

A pesar de que la responsabilidad de instalar los reductores de velocidad en zonas habitadas recae sobre el ayuntamiento de la demarcación correspondiente y el Ministerio de Obras Públicas, la respuesta de las entidades no llenan las expectativas. Entonces la comunidad entra en acción sin ninguna regulación.